En 1976 se decidió que la organización del mundial de fútbol estaría a cargo del gobierno de Argentina, presidido por Rafael Videla, y no por  la Asociación de Fútbol Argentino (AFA), que hasta ese momento y junto al Ente Autárquico Mundial 78, eran los encargados de organizar el evento.

La FIFA había planteado que no trataría con Gobiernos sino con federaciones afiliadas, por ello era importante definir el papel de la AFA, que finalmente quedó como un simple asesor.  El gobierno militar anunció que  se cumplirían todos los compromisos en los plazos correspondientes y que el Campeonato Mundial de 1978 se autofinanciaría.

La autofinanciación nunca existió, los gastos superaron los 700 millones de dólares que se invirtieron en la remodelación de los estadios de River Plate, Vélez Sársfield y Rosario Central, la construcción de tres estadios nuevos y el mejoramiento de aeropuertos, sistemas de comunicaciones e infraestructura hotelera.

¿Por qué un gobierno estaría tan interesado en organizar esta copa? Massera, uno de los funcionarios de Videla lo pondría en claro: “La realización del torneo mostrará al mundo que la Argentina es un país confiable, capaz de grandes emprendimientos, y ayudará a contrarrestar los pronunciamientos en contra que nos llueven desde todo el planeta”.

Quince ataques militares, la desaparición de al menos cuatro miembros del Partido Comunista argentino y la explosión de bombas en varios puntos del país fueron tan sólo algunos de los hechos violentos ocurridos en el marco del mundial.

Copio un par de párrafo de La Vanguardia que son la triste conclusión de lo que sucedió en el mundial de 1978:

“El Mundial del 1978 es el de los verdugos, pero también el de los rumores, la mafia de la corrupción y las historias negras. Hasta el golpe de 1976, el gobierno de Isabelita Perón poco había avanzado en la organización. Con la primera junta, presidida por Videla, todo cambió, pues los militares vieron en seguida una ocasión para legitimar internacionalmente su régimen.”

“La celebración de la Copa del Mundo de fútbol de Argentina”78 no rompió las rutinas establecidas en el país dos años antes, cuando los militares habían tomado el poder con un golpe: el Estado continuó secuestrando, torturando y asesinando. Tampoco rompieron su rutina las Madres de la Plaza de Mayo, que los jueves de aquel mes de junio siguieron acudiendo a las puertas de la Casa Rosada para preguntar por el paradero de sus hijos. Mientras, los argentinos más concienciados de las atrocidades de la dictadura se sumían en una esquizofrénica dicotomía: apoyar un triunfo de su selección equivalía a convalidar el éxito de los militares”.

~fin~

ø 1978 mundial bajo sospecha I - II y III

Verdad o mentira

Mundial 1978 Verdad o Mentira es un filme que ahonda en el trasfondo político del evento deportivo, cuestiona el poder del principal responsable de la organización y del desarrollo del Mundial: Carlos Alberto Lacoste. Más de 30 testimos y material de archivo inédito hacen de este documental uno de mis preferidos con respecto a este tema.