El mundial de fútbol realizado en 1978, en Argentina, estuvo rodeado de polémicas y altibajos. Eran tiempos de la dictadura de Videla, cuando una generación era buscada por sus madres, por sus abuelas. Tiempos muy duros para la sociedad argentina, y alrededor de su tragedia, la copa del mundial era disputada.

Los medios jugaron un papel protagónico en este evento, tanto por la censura que les fue impuesta, como por las mentiras de las que muchos se hicieron eco.

Dos meses antes del mundial se prohibió hablar mal de la selección y del técnico.El periodista deportivo, Eduardo Aliverti dijo años después: “en la época del Mundial no se podían hacer críticas, ni siquiera sociológicas, y los periodistas especializados tenían prohibido hablar mal de la selección de fútbol desde el punto de vista técnico.”

Un periódico de Mendoza recuerda uno de los “bochornos” sucedidos por aquellos días: “En la edición Nº3.062, el día 13 de junio del 78, El Gráfico (revista deportiva) publicó una carta, con la firma del capitán de Holanda, Rudolf Krol, en la que el jugador le contaba a su hija las maravillas de Argentina.”

Esa carta fue un invento de uno de los periodistas del diario, en ella se podían leer párrafos como este: “Mamá me contó que los otros días lloraste mucho porque algunos amiguitos te dijeron cosas muy feas que pasaban en Argentina. Pero no es así. Es una mentirita infantil de ellos. Papá está muy bien. Aquí todo es tranquilidad y belleza. Esta no es la Copa del Mundo, sino la Copa de la Paz.”

El jugador desmintió su autoría, y uno de sus argumentos fue que no podría escribirle en inglés a su hija que hablaba holandés.

Una historia paralela

El siguiente documental de Cuatro Cabezas, Mundial ´78  historia paralela enlaza los hechos que ocurrieron, en forma simultánea,  en la Escuela Mecánica de la Armada (ESMA) y en el estadio Monumental de Nuñez (cancha de River Plate) mientras se celebraba la Copa Mundial de 1978.

ø 1978 mundial bajo sospecha I - II y III