Desnudo ante la cámara

El museo Metropolitan de Nueva York explora la historia del desnudo en la fotografía desde el siglo XIX hasta los años 70 con la exposición “Desnudo ante la cámara”, que incluye más de sesenta imágenes.

Desnudo ante la cámara arranca con instantáneas del siglo XIX, una época en la que éstas solían ser tomadas para facilitar la labor de los pintores pero que luego se convertían en obras de arte en sí mismas, según detalla el museo.

La exposición permanecerá abierta hasta el próximo 9 de septiembre. Compila imágenes tomadas a finales del siglo XIX y principios del XX con fines médicos o como herramientas para analizar la anatomía.

La muestra recorre además la utilización del desnudo por fotógrafos de mediados del siglo XX, como Edward Weston o Emmet Gowin, para comunicar una conexión íntima con sus sujetos, mientras que entre los años 60 y 80 los artistas “comenzaron a ver el cuerpo como un terreno politizado” a raíz de la revolución sexual y la crisis del VIH/Sida.

Si quieres ver las fotografías de la exposición puedes visitar la web del museo, allí le das click a cada foto y puedes verla un poco más grande, además contiene una descripción que te permite descubrir la historia y el impacto de la imagen.

Mayami Nuestro

Desde que nací he escuchado el cuento de la crisis, viví la bonanza en el recuerdo, nunca en el presente. La gente de mi edad creció escuchando los cuentos de “Mayami”, con juguetes importados, tíos que iban y venían de aquella ciudad del norte como si fuera el patio de su casa, pero un día todo cambió.

Un viernes oscureció esa dicha venezolana de ir al aeropuerto para embarcarse en compras y placeres, quizás por eso lo llamaron viernes negro, es verdad que ese día nuestra economía se desnudó y nos mostró su verdadera cara, pero lo negro no se coló en los billetes sino en el imaginario del venezolano que cuando salía del país se sentía como un rey y luego de aquel viernes había perdido la corona.

Vía la Camionetica encontré este documental del 81, dirigido por Carlos Oteyza. Mayami Nuestro cuenta cómo fue ese furor venezolano por el viaje, el aeropuerto repleto, maletas listas, mil pasajeros diarios saliendo hacia aquel Miami que de alguna manera les pertenecía a fuerza de viajes y gastos.

Es un docu muy interesante para entender cómo se configuró la cultura de consumo actual, cómo la bonanza petrolera impactó en los bolsillos y  la libertad que sintió la gente para gastar, para invertir y también para gozar. Es un audiovisual que nos cuenta historia contemporánea fresca, sin libros ni intermediarios.

Memoria del mundo en la era digital

La conferencia Memoria del Mundo en la era digital se realizará del 26 al 28 de septiembre en Vancouver, Canadá, con motivo del 20 aniversario de los programas de la UNESCO, en colaboración con la Universidad de Columbia Británica, y con el auspicio de  empresas como Google y Microsoft.

La conferencia reunirá a profesionales del patrimonio, así como a otros sectores: gobierno, industria, titulares de derechos y otras partes interesadas para evaluar las políticas vigentes, a fin de proponer prácticas alternativas para garantizar el acceso permanente al patrimonio documental digital.

Las personas interesadas están invitados a registrarse para la Conferencia. Los papers serán publicados a mediados de abril en su página web.

Fuente: Unesco

El Titanic revive en documentos

El portal Ancestry.com publicó más de 200 mil documentos sobre los tripulantes del Titanic con motivo del primer centenario del naufragio.

Entre los documentos figuran la lista oficial de pasajeros, los nombres, edades y  ocupaciones, nacionalidades, posiciones y direcciones de los más de 900 miembros de la tripulación. También se publicó el  testamento del capitán del Titanic, Edward J Smith, así como los de los  empresarios estadounidenses Benjamin Guggenheim y John Jacob Astor, que perdieron la vida en el accidente. Los documentos son accesibles gratuitamente hasta el 31 de mayo.

Ancestry es una web que contiene una base de datos en linea enfocada en ofrecer su data como recurso genealógico. En su blog una de las personas que participó en la recolección reflexiona  sobre la importancia de estos documentos:

“… Todos sabemos sobre el desastre y el número de personas que murieron, pero ¿quienes eran los hombres, mujeres y niños que conformaban esas cifras? Con la ayuda de la nueva colección Titanic en Ancestry.com ahora estamos en condiciones de obtener una mejor visión de quiénes fueron estos pasajeros y tripulantes. A través de esta colección de originales escaneados: listas de pasajeros, registros de la tripulación , informes y registros de mortalidad forense, los pasajeros dejan de ser sólo un número…”

Estuve buscando un audiovisual para esta entrada en el blog y encontré un docu que me pareció curioso. Cuenta la historia de Jack Dawson, un tripulante del Titanic que a todos los que vimos la peli de James Cameron nos parecerá familiar. Al parecer Dawson realmente existió pero no en el marco en el que es presentado en la película: era un tripulante del barco y trabajaba como paleador. Lo interesante es precisamente cómo, a través de los documentos y los datos contenidos en listas, imágenes, etc., logran dar hasta con la dirección del personaje, conocer detalles de su vida, de su familia. Es un documental que retrata la importancia de la data  y cómo a través de ella podemos reconstruir un contexto, un evento o un personaje.

El terremoto de 1812 III

El desastre, según Rogelio Altez, no es el fenómeno natural como tal: el terremoto, tsunami, deslave, etc., sino la combinación del fenómeno con un contexto vulnerable.

Ese contexto es el resultado de un proceso político, social, cultural. Quizás una de las cosas que más incide en que un desastre se considere como tal son la políticas de Estado, porque a través de la toma de decisiones gubernamentales los contextos sociales en los que vivimos se fortalecen o se debilitan.

Un ejemplo de ello es Chile en contraposición con Haití. Las dimensiones del fenómeno que ocurrió en el sur son inmensas, hubo muchos afectados pero su contexto político, social y económico hicieron menos vulnerable a este país frente al terremoto ocurrido en 2010.

En cambio Haití vive una crisis económica y social muy profunda, donde la mayoría de personas viven en pobreza, donde la salud, la seguridad y la alimentación no están garantizadas.  Un  fenómeno de pequeña  magnitud en este contexto podría hacer estragos. Lamentablemente el terremoto de 7,3 en la escala de Richter que vivieron en 2010 fue devastador, y sus condiciones de país convirtieron este hecho en una catástrofe.

Este tipo de fenómenos son impredecibles pero “lo que en la naturaleza ocurre una vez ocurrirá de nuevo”. Un lugar como Caracas, por ejemplo, es una ciudad en la que, históricamente, varios fenómenos naturales se han producido, ¿aguantaría hoy un embate de la naturaleza? y el Estado venezolano, a través de sus decisiones diarias, ¿nos fortalece o nos hace vulnerables?

Les dejo un video de Funvisis, donde Rogelio Altez nos habla  sobre qué es un desastre y cómo la situación política convulsa contribuyó a que el terremoto de 1812 se conviertiera en un evento destructor.